Publicado en apoyo psicológico por: Gemma Asarbai el 29-11-2013 archivado en Definiciones y Conceptos

 
 
Factores de riesgo en el cáncer

 


En el caso de los diferentes tipos de cáncer, cada uno tiene diferentes factores de riesgo.
Hay factores de riesgo (edad, hipertensión arterial, etc.) que cuando aparece la enfermedad son, a su vez, factores pronóstico (mayor probabilidad de que se desarrolle un evento). En epidemiología, los factores de riesgo son aquellas características y atributos (variables) que se presentan asociados diversamente con la enfermedad o el evento estudiado. El grado de asociación entre el factor de riesgo y la enfermedad, se cuantifica con determinados parámetros que son: Riesgo individual; Riesgo relativo; Riesgo atribuible y Fracción etiológica del riesgo.

Cada paciente de cáncer es especial, pero los factores de riesgos comunes que se repiten en la mayoría de los casos:
- El envejecimiento: Pasados los 65 años la edad se convierta en un factor de riesgo.

- El tabaco: Las personas fumadoras son las más propensas a desarrollar algún tipo de enfermedades cardiovasculares, respiratorias y cancerosas, entre las que destaca el cáncer de pulmón, orofarínge, esófago, estómago, riñón, vejiga y cuello uterino. En los fumadores pasivos, aumenta el riesgo de padecer diversas patologías, como el cáncer broncopulmonar y, en los niños, las enfermedades respiratorias y otorrinolaringológicas.

- Los rayos de Sol: La radiación ultravioleta del sol y las camas solares, provocan el envejecimiento prematuro y daños, como el cáncer de piel. Es recomendable exponerse al sol de forma moderada y en horarios adecuados. Las personas de piel blanca, pelo rubio y ojos claros son más propensas al cáncer de piel. Se debe consultar al médico ante la aparición de algún bulto, herida que no cicatriza o lunares que cambien de aspecto.

- La radiación ionizante: Provoca daños celulares y proviene de fuentes como los rayos X, la lluvia radioactiva, el gas radón o radioterapia en exceso, no en la dimensión que se usa para el tratamiento de cáncer.

- Ciertos productos químicos y sustancias: La exposición constante a asbesto, benceno, bencidina, cadmio, níquel y cloruro de vinilo en el trabajo puede causar cáncer.

- Algunos virus y bacterias: Se producen por la infección de Virus de Papiloma Humano, hepatitis B y C, leucemia, Virus de Epstein Barr, VIH, Helicobacter pylori y Herpesvirus humano 8.

- Uso de terapia hormonal en la menopausia: La exposición prolongada del útero al estrógeno sin progesterona aumenta el riesgo de cáncer de endometrio.

- Antecedentes de cáncer en la familia: Al heredar las mutaciones de las células en los genes.

- Exceso de alcohol: Existe una relación directa entre la dosis que se ingiere y la aparición de determinadas enfermedades, entre las que destacan la cirrosis hepática y diversos cánceres como los de la boca, faringe, esófago y laringe. La relación entre el consumo excesivo de alcohol y el cáncer adquiere mayor importancia cuando la persona es fumadora y bebedora habitual, ya que el alcohol multiplica el riesgo de la aparición de enfermedades relacionadas con el tabaco. La ración adecuada es 1 copa por mujer al día y 2 copas en los hombres al día.

- Dieta desequilibrada: La alimentación tiene un papel muy importante en la formación y desarrollo de determinados tipos de cáncer. Alrededor de un tercio de las muertes por cáncer, son debidas a factores dietéticos. Es recomendable ingerir, al menos, 400 a 600 gramos de cereales, legumbres y tubérculos diariamente. Las legumbres contienen gran cantidad de fibra, las cuales aceleran el tránsito intestinal y dificultan el contacto de sustancias cancerigenas con la pared del intestino, por lo que juega un papel primordial en la prevención del cáncer colorectal. Es aconsejable consumir al menos 2 ó 3 porciones de fruta al día para promover un buen estado de salud. No hay que olvidar las vitaminas, cuyos nutrientes se encargan del funcionamiento de los distintos órganos, tienen poder antioxidante y adquieren un papel protector frente a determinados cánceres.

- Falta de actividad física y sobrepeso: Comer bien, variado y de calidad, acompañar la dieta con ejercicio y mantenerse en el peso adecuado son las herramientas que tenemos a nuestro alcance par evitar el cáncer. La ausencia de actividad física y la obesidad tienen relación con el cáncer de mama, endometrio y colon.

 
 
 
 
 
 
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